martes, 13 de marzo de 2012

Vísteme despacio que tengo prisa




Imagino que habréis escuchado en alguna que otra ocasión el "dicho" que pone título a este post. De no ser así, quizás otros similares; las "cosas bien hechas bien parecen", a lo que apostillo,- "bien resultan"-.

Hoy traslado ambos dichos al mundo empresarial.


Vísteme despacio que tengo prisa. "Señores empresarios, no queramos todo para ya a cualquier precio". Hagamos las cosas "con buena letra; no pronto y mal".


No soy quién para dar lecciones de empresariales, pero "ser buen empresario”, no sólo consiste en tener espíritu emprendedor o en haberse sacado una espléndida carrera de empresariales; mucho menos, en tener muchísimo dinero.

Ser buen empresario; trasladándolo a la hora de “entender el marketing”, significa “ser consciente de que”, primero ha de desarrollarse un plan basado en una estrategia tras un análisis previo para la consecución de las famosas KPI’s. De este trazaremos unas estrategias basadas en acciones tácticas o planes de acción: "pero no a lo loco, no pronto y mal” sino marcando tiempos de ejecución viables e implementando los recursos necesarios para alcanzar esos “objetivos” o “márgenes de rentabilidad”.

Empresarios. Seamos también conscientes, de que "no todas las estrategias ni acciones obtienen resultados en el mismo plazo". Dependiendo de cuáles sean, de que tipo de acción de marketing utilicemos, los "resultados" serán visibles en menor o mayor plazo.

Señores. Reitero, lo digo con toda la humildad del mundo, no soy quién para dar lecciones. Pero estoy harta de encontrarme con los mismos casos de siempre. No consiste en cantidad de masa crítica a la que nos dirigimos, sino en la “calidad de esa masa crítica” o target que recibe nuestros mensajes.

No consiste en actualizar una landingpage pronto y mal para luego tener que hacer un remiendo y parchearla e invertir el doble de tiempo en rehacerla.

Hagamos las cosas bien. El ROI depende de la calidad de las estrategias que utilicemos en marketing y del tiempo que les demos a nuestras campañas o acciones tácticas. De nada sirve el diseño y envío de una newsletter (por ejemplo), "para ya", cuando no se vela por la calidad de la misma. Sí. La newsletter llegará a una gran base de datos, pero ¿Se cumplirán nuestras KPI’s? ¿Cuál será el porcentaje de apertura de nuestra campaña de email marketing? ¿Y el ROI? ¿Nos hemos preocupado por pensar concienzudamente cuál será el asunto de nuestra newsletter? ¿Del claim? ¿De que llame al call to action? ¿De su diseño? ¿Y de la base de datos a la que nos dirigimos?

Si nuestra pretensión es redireccionar a nuestro target a través de nuestra newsletter ¿generaremos tráfico al site si no hay calidad ni en la masa crítica a la que nos dirigimos, ni en contenido ni en el look and feel?

Esta acción, como cualquier otra, -es un ejemplo-, "se ha de pensar y trabajar antes", aunque a muchos empresarios les parezca una pérdida de tiempo se debe contar con unos "plazos de ejecución y unos recursos". Si no invertimos el tiempo necesario para llamar al call to action, o para contar con una buena base de datos para dirigirnos a nuestro target estamos perdidos.

En cuanto a Social Media más de lo mismo. "Sí quiero Social Media" -dicen muchos-. Pero ¿Se inviertes en campañas? ¿Sólo te preocupas por conseguir X followers al mes en Twitter? ¿Conseguir X fans al mes en Facebook? ¿Pero cómo? ¿Siguiendo por seguir a usuarios? ¿Programando tweets sin valor añadido? ¿Sin dedicar tiempo e incitar a la interactuaciónr?  Tendremos que aportar valor y pensar en un timming basado en estrategias virales, analizar a qué masa crítica nos dirigimos; cuál es nuestro target, crear prescriptores.

¿De qué nos sirven los X objetivos de followers o fans en Facebook por semana si ni se invierte en campañas o si quiera se añade valor?  Por mucha cantidad de followers que consigamos en Social Media, si ninguno o ni la mitad de los que nos siguen son "potenciales clientes" de nuestros servicios o productos ¿De qué nos sirve? Para el social media, se necesitan también plazos de ejecución y recursos.

"Las prisas nunca fueron buenas"; menos en cuanto a rentabilidad en marketing online. Todos sabemos que la razón de ser de un empresario es ganar dinero y ser rentable; doblar márgenes. Lo suscribo, pero señores  "no a cualquier precio".

Objetivos sí, duplicar márgenes también. Pero con calidad, con tiempos, con viabilidad: "hagamos marketing y no deshagamos". NO TODO SIRVE .

lunes, 5 de marzo de 2012

Pasará factura: La famosa "reputación online" no entendida

Muchos son los expertos que nos han hablado y siguen hablando sobre la reputación online. Nos hablan insistentemente. ¿Por qué? Es indispensable para una empresa. "La imagen de marca".

Los profesionales del marketingsocial media business, lo tenemos más que interiorizado: "hemos de velar por la reputación online de la empresa en cada una de las acciones tácticas que desarrollemos en nuestra estrategia para la consecución de KPIs" Debemos de conseguir KPI's como aumentar tráfico a un site, conseguir CPL, CPC, viralización de nuestra información en social media, pero ¿A cambio de que precio? ¿Del "todo vale"?

Asombroso, pero sí. Aún hay un porcentaje de empresas que apuestan por el "pronto y mal". Asombra que no sean conscientes de la importancia de la "reputación online" cegados por la consecución "inmediata" de resultados en cuanto a márgenes de rentabilidad se refiere.

El todo sirve en marketing pasará factura a estas empresas, y lo digo con tristeza. "Las prisas nunca fueron buenas": "Quiero X resultados pero  pero me "da igual que esto se haga así o asá, quiero resultados ya".

Y es que no es que piensen que su reputación online irá mal, que su imagen de marca se verá afectada con el tiempo, sino que "ni lo piensan".

Harta, harta de empresarios que utilizan palabros que son "trendings" en marketing como nuestro "know-how", nuestro "budget", nuestra "brand equity", nuestro social media business", pero que al fin y al cabo, de lo importante y esencial o de lo que se ha de cuidar se olvidan. 
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