Debido al incumplimiento de esta ley, el dueño del Asador Guadalpin, fue visitado por una pareja de policías, quienes pidieron la identificación de los clientes que estaban fumando en el restaurante e instando a José Eugenio Arias a retirar el cartel en el que afirmaba que no aplicaría la ley pidiendo "disculpas a toda aquella persona que se sienta perjudicada".
¿Ley recaudatoria? ¿Dónde está la libertad de expresión de este hostelero? ¿retirar el cartel?
Esta ley, es una muestra más de la INCOHERENCIA de nuestro Gobierno de la Nación. Una muestra más de la HIPOCRESÍA de nuestro Ejecutivo. De su AFÁN POR RECAUDAR.
Independientemente de esto, el Estado no ha podido elegir un momento más adecuado para poner en vigor esta Ley, -no quiero llamarla Ley antitabaco, de ser así, reitero, el Ejecutivo prohibiría la venta de tabaco-. Muchos son los comercios que están cerrando. Triste es, ver cómo día sí, día no, pase por una calle de Madrid y vea un nuevo comercio cerrado. Esta ley es tan absurda, y más en estos momentos, como absurda fue la reunión de Zapatero con las empresas más relevantes de nuestro país, ¿por qué no lo hizo también con pymes? Recordemos que son quienes han generado y generan más empleo en nuestro país.
Hacer por hacer, eso es lo que hace el Gobierno. En España, donde había posibilidad de elegir restaurantes de fumadores y de no fumadores, restaurantes habilitados para fumadores y no fumadores, tras la inversión realizada por gran parte de los hosteleros, en plena crisis, se pone en vigor esta ley. ¿Pero qué coherencia tiene prohibir a un negocio dejar que fume su clientela cuando EL GOBIERNO ES EL PRIMERO QUE NO PROHIBE FUMAR? No me sirve la excusa de que es para no perjudicar a los no fumadores: hay bares y restaurantes habilitados para los no fumadores, y otros con cubículos para que la "manada de fumadores se maten entre ellos con el humo de sus cigarros".
Muchos son los hosteleros que ya han afirmado que en España, la sobremesa; el momento del café y del cigarro tras las comidas, ha supuesto y supone gran porcentaje de sus negocios. Y esperemos y veamos, si ya habíamos acabado con el botellón, si los jóvenes no reanudarán el mismo o saldrán a altas horas de la madrugada de los locales o discotecas en pelotón para fumarse un cigarro con el consecuente "jaleo" que se forme.
