miércoles, 1 de septiembre de 2010

Síndrome postvacacional ¿Existe?

Hay muchas “opiniones”, y como no, todas respetables, sobre el síndrome postvacacional, de hecho, se debate sobre si realmente existe o no. Según una encuesta de RRHH Digital el 22% de los trabajadores es un invento de los más perezosos, un 62% (más de 9000) afirman no haberlo sufrido nunca, mientras que el otro 22% asegura padecerlo todos los años.

Alejandro Pe, socio director de Gestlento afirma estar conforme con la opinión que tiene un 22% de los encuestados sobre el síndrome postvacacional y suscribe que "por supuesto que es un invento de los vagos. No existe ni ha existido nunca el síndrome postvacacional. La vuelta al trabajo es algo natural y parece incomprensible que los trabajadores declaran que lo padecen".

Por su parte, Ángeles Alcázar responsable de Recursos Humanos de Iberdrola, opina que "todo depende del período vacacional que se tome el trabajador. No es lo mismo descansar una semana que un mes entero. La desconexión a los proyectos pendientes, al horario, a las responsabilidades, cuando te marchas cuatro semanas es mucho mayor. De todas formas, pienso que el llamado síndrome postvacacional se queda en una mera conversación entre trabajadores y sólo en eso, en una mera conversación. También nos cuenta meternos de nuevo en el traje, la chaqueta y los zapatos, pero en cuanto llevas unas horas ya nos hemos adaptado".

Desde mi punto de vista, el síndrome o estrés postvacacional no existe. Lo que existe es el estrés en sí. La persona que ha estado de vacaciones durante un tiempo, sea corto o largo, ha estado desestresada, despreocupada de posibles problemas que conlleva su trabajo, sin responsabilidades laborales, sin presiones, y la vuelta a “cualquier situación” ya sea “laboral” o no, que implique estrés, presión o responsabilidades importantes no se lleva bien y hace que el día anterior nos encontremos peor que un niño pequeño antes de la vuelta al cole.
Tengo un amigo que me decía que no siente estrés postvacacional. "Que ve algo normal volver de las vacaciones a su trabajo, que no le importa porque le gusta”, pero que sin embargo, lo que le hacía tener ese “estrés” post vacacional, no era realmente el “volver a trabajar”, sino el volver a trabajar “en las circunstancias en las que volvía”, malos rollos dentro de su departamento, superiores autoritarios y despectivos que no le motivaban pese a su valía, etc.

Cuando me lo comentó le di la razón. Realmente no es el trabajo lo que te puede estresar a tu vuelta de vacaciones, sino los factores que rodean a esa vuelta, y esta puede ser desde “un mal ambiente de trabajo”, o cualquier tipo de situación que haga que el trabajador no se sienta a gusto, pero no en concreto el desempeño del trabajo en sí.

2 comentarios:

  1. Hola Marta. Me uno a tu blog dado que me encantan cómo focalizas todas las entrevistas que haces y los temas que tratas. Muchísimas felicidades por el blog. Espero que podamos estar en contacto a través del mismo.

    Un saludo,

    Alfonso

    ResponderEliminar
  2. Muy buen artículo, la verdad es que se hace cuesta arriba. Menos mal que nos ayudan a minimizar la dureza de volver al trabajo.

    Por cierto, unos consejos buenísimos son los que he visto en una página que me ha encantado, aquí dejo la dirección: http://noclamblog.blogspot.com/2010/09/la-vuelta-la-rutina-despues-de-las.html

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails