miércoles, 12 de mayo de 2010

¿intrusismo dentro del coaching?

El sábado pasado quedé con un profesional que ejerce de psicólogo y coach al cual no menciono dado que no habíamos quedado nada más que para intercambiar impresiones sobre algunos temas y tomarnos un café. Pero dado que le tenía delante, le pregunté, ahora que tan de moda está el coaching: “cómo podíamos diferenciar a una persona que realmente es profesional de esta disciplina, y de la que no lo es”.

Nunca he visto del todo bien el intrusismo cuando uno no está preparado para desempeñar un cargo o puesto de trabajo. En concreto, en mi sector, el sector de la comunicación, existe el intrusismo, pero siempre he dicho que mientras que la persona que escriba columnas de opinión o trabaje en diarios o revistas, cumpla con los derechos fundamentales de la comunicación e información, sepa comunicar, tenga destreza o un don para utilizar su pluma y argumentar todo aquello que escriba, por mi parte, tiene luz verde (y lo digo yo que hice la carrera de periodismo).

Como ejemplo: uno de mis primeros trabajos, en el que entré en un departamento en el que la mayor parte de mis compañeros había estudiado periodismo, pero dos no. Una de ellas había estudiado biología y la otra psicóloga, y os prometo que no era una revista científica o sobre psicología en la que trabajábamos. Pero recuerdo que me daban cuatro vueltas y media a la hora de escribir, redactaban que daba gusto, y por la experiencia que ya tenían dentro del sector, sabían más de ferros y galeradas que nadie...

Otro ejemplo, lo vivo cada día hoy en mi trabajo. Tengo como compañera a una consultora de comunicación que ha estudiado derecho, pero no puedo negar que por su gran experiencia dentro del sector desempeña muy bien su trabajo. Puede resultar triste o desolador, pero es cierto. Una persona pese a haber hecho la carrera de periodismo, puede no llegar a tener nunca o jamás el don de saber comunicar o el don de saber escribir bien. Pero centrándome en lo que al sector del coaching se refiere, creo que mientras uno esté preparado siempre podrá tener vía libre para desempeñar este trabajo, pero aquí considero se ha de tener muchísimo cuidado dado que se está tratando con las habilidades de las personas, y por ello se ha distinguir a aquel coach que está regularizado o no como tal. No toda persona vale o está preparada, pero la realidad es que hay muchas personas que se van presentando como coaches sin serlo.

Esta pregunta que le hice a este gran psicólogo y coach, fue a colación de al ser una apasionada de esta materia, y solamente querer saber nociones sobre ésta, no “ir de coach como hacen otros por leerse dos libros”, me di cuenta de que existen todas prácticas de coaching desde el sex coaching, coaching sanitario, o el coaching tantra…

A mi pregunta me contestó que sí, que “es cierto, que ahora, que el coaching en nuestro país está tan demandado, muchos son los que se consideran coaches y apuntan a desempeñar este papel con solo haberse leído dos libros desempeñando erróneamente su trabajo”. Destacaba la preocupación que sentía, dado que el coach que no está regularizado, o que no se ha formado en escuelas homologadas, es decir la persona que no está preparada para ejercer de coach, que no entiende el verdadero fundamento del coaching y su código deontológico, puede provocar a su cliente un problema si trabaja aspectos que no debería, trastornos que son para profesionales de la psicología, o remover aspectos (sin intención aparente) que pueda despertar en el cliente cualquier trastorno latente de manera que esta salga perjudicada. Y sin olvidar un aspecto importante: hacerle perder dinero y tiempo a su cliente.

Hoy en día para ser coach en España, existen múltiples escuelas y centros que proporcionan formación en este campo. Pero sólo hay unas pocas (3 o 4) escuelas a las que la ICF (Internacional Coach Federation), máximo Órgano regulador de Coaching a nivel Internacional, ha homologado. Grandes Escuelas que ofrecen estos estudios, aún no están homologadas por ellos. De las que si lo están, aparecen Olacoach o EEC (Escuela Europea de Coaching) entre otras.



Esto ya nos indica que los Coach que salen de ellas al menos han recibido la formación que la ICF demanda, y que nos da ciertas garantías de que lo que recibiremos los posibles clientes sea un Coaching regulado, controlado, y examinado. Esto no quita que luego ese profesional no sea lo que esperábamos. Pero de eso hay en todos los campos (¿cuantos médicos, dentistas, o abogados colegiados no son lo que esperábamos?). Pero este es otro tema.

Existen muchos y muy buenos Coaches, algunos de ellos no certificados en ICF o por ASESCO (Asociación española de Coaching), pero su experiencia los avala. Lo que si es cierto es que, independientemente de estos grandes Coaches sin Certificación, deberíamos empezar a pedir estos títulos de homologación, esto es, ASESCO o ICF para asegurarnos de que la metodología usada por el Coach es la que debe ser, la que esta regulada y aceptada por un órgano creado para ello.

Tengamos cuidado todos aquellos que buscamos un coach en nuestra vida, también que tengan cuidado aquellos que van de coach y no lo son. Dado que sé que este blog lo leen otros coachs a los cuales aprecio, si queréis aportar vuestra opinión sobre esto no dudéis en hacerlo. Un abrazo, Marta.

4 comentarios:

  1. Desde mi punto de vista, y mi sistema de creencias, un coach profesional debe reunir una serie de competencias y capacidades para poder desarrollar su trabajo con el nivel de calidad que se espera de él. Un coach debe trabajar desde la escucha empática, la aceptación del "legítimo otro" como un ser perfecto y completo, su trabajo debe realizarlo desde la absoluta humildad, desplegando habilidades formativas si así es requerido, con suficiente inteligencia emocional para "tocar" al cliente donde más le resuena y movilizarlo a la revisión interior, debe mostrar capacidad de aprendizaje y mejora, llevar a la reflexión de su coachee de forma permanente, morderse la lengua en vez de "regalar" la solución. Debe, por medio de preguntas, llevar a su cliente a la respuesta clave que facilitará el desarrollo y crecimiento de éste. Debe desarrollar y transmitir confianza, generar un marco de confidencialidad absoluto, debe saber rastrear, detectar, identificar creencias limitantes o modelos mentales improductivos en sus clientes para que éstos puedan “desactivarlos”. Debe saber “empoderar” al acompañado, hacerle sentirse grande, capaz. Debe cumplir a rajatabla los códigos deontológicos que ha jurado.

    Todo esto además, puede y debe ser completado con la utilización de herramientas como el cambio de observador, la línea de la vida, fomentar la visión, rol playing, algunos ejercicios y técnicas de PNL, feedback y otras metodologías complementarias que enriquecen su labor. Se convierte en un foco de luz e ilumina el camino del cliente y en ningún caso le da la solución. A través de preguntas, facilitará el trayecto para que su cliente encuentre la respuesta que mejor encaje con sus propias necesidades.

    Un coach no es un psicólogo, no es un consultor, no es un confesor, no es un amigo, no es un consejero, no es un solucionador de problemas. Un coach es un provocador cordial, un catalizador del crecimiento, un detector de creencias, un explorador de modelos mentales, un espejo en el que se pueda mirar el cliente. Un coach, es sobre todo un amante del ser humano y su capacidad infinita de alcanzar resultados extraordinarios.
    Un coach debe serlo por vocación, así evitaremos el intrusismo.

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  2. Hola Borja, mil gracias por expresar tu opinión. Y nuevamente felicitar desde aquí a COACHING SIN FRONTERAS.

    Un abrazo,

    Marta

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  3. Buenos dias Marta,

    Estoy plenamente de acuerdo en todo lo que mencionas, si mi experiencia te puede servir para apoyar tu post, yo me forme hace 1 año exactamente en el principios de coaching de Olacoach.

    He de decir que la formacion recibida fue extraordinaria, y como dije al final del curso, me parecio fascinante.

    Despues de ese curso segui leyendo, formandome, y practicando y despues de 1 año y haber realizado al menos 60 practicas poco a poco he ido decidiendo lanzarme como coach personal y deportivo (con tarifas menores que las de los coaches acreditados).

    Estoy de acuerdo en que no se puede decir "soy coach" hacer 4 preguntas abiertas y utilizar alguna tecnica que otra y cobrar por ello, eso es aprovecharse de las modas y oporunidades.

    Sigo pensando en acreditarme y seguir mi formacion pero tambien sigo pensando que se puede ejercer profesionaes (teniendo la experiencia necesaria demostrable) sin necesidad de tener titulacion o acreditaciones especificas.

    En fin, aprender, aprender y aprender para ser cada dia mejores profesionales, mejores coaches y mejores personas

    Muchas gracias

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  4. Solamente añadir a esas asociaciones además de ASESCO a AECOP y AC3 , que también garantizan el nivel de los programas de formación y la certificación en Coaching Ejecutivo.

    Coincido con Borja, que ha sacado el "manual del coach" y lo ha definido perfectamente, pero añadiría que además de vocación, siempre, siempre, siempre, formación. Eso y experiencia en la práctica reglada , complementada con supervisión de coaches mas expertos. Solo así el mercado decantará a los reciclados con dos libros, oportunistas del momento e iluminados. Siento ser tan explícito, pero así está el patio.

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