viernes, 23 de abril de 2010

Hoy quería hacerlo...

En ocasiones, solo nos fijamos en lo que no nos gusta o nos incomoda. Por lo general, no apreciamos las cosas buenas que nos da esta vida o en lo que al entorno del mundo laboral, los valores positivos de nuestros superiores, consejeros delegados, jefes o coordinadores.

Creo que eso nos pasaa todos los seres humanos en todos en todos los aspectos de la vida por lo general … Al menos es lo que pienso.

"Si hace un día estupendo, pero hay polen…” nos quejamos por el polen”, no nos decimos ni apreciamos el día tan bueno que hace ni nos decimos: “que día más bueno hace, que solecito. No nos decimos..."Esta tarde quedo con mis amigos en una terracita para tomar unas cañas…”.

Quizás o seguro el ejemplo es estúpido, y os diréis… pero ¿qué dice esta? "Si uno tiene polen estará en la terracita jodido…". Pero no, porque tenemos que tener la capacidad, y soy la primera que muchas veces peca de carecer de ella, de que ante una situación veamos lo positivo, (el buen tiempo que hace para poder disfrutarlo con tus amigos) pero no lo negativo "el polen".

En el ámbito laboral, con nuestros superiores, muchas veces, por razones justificadas o injustificadas dada las experiencias que hemos tenido, casi siempre tendemos “y no seamos hipócritas” porque creo que en ocasiones lo somos... a quedarnos con lo malo de ellos, lo que no nos gusta: convertimos ese sentimiento que nos hizo sentir mal en algún determinado momento en pensamiento; anulando los valores positivos que tienen u olvidándolos…

Yo tengo la suerte, de poder decir en alto que trabajo con una gran persona y coordinadora que recientemente ha sido nombrada socia de la empresa. Ella que me conoce, al igual que al resto de cada uno de los compañeros de departamento, sabe que suelo decir tanto lo bueno como lo malo “muy clarito”, quizás demasiado, cosa que poco a poco intento pulir. También que poco me importa lo que piensen de mi mientras esté convencida de lo que hago. Por ello, no tengo problema alguno en escribir este post, aún siendo consciente que habrá más de una personas que lo lea y con toda la razón del mundo, "por no conocerme" me tilde de “¿pelota?”.

Me entra la risa ante eso de “pelota”: me recuerda al colegio, “no lo necesito”, “quiero que me juzguen en mi vida tanto para bien como para mal, tanto mis amigos como todas aquellas personas que conozco por como soy, no quiero en mi vida ni amigos ni conocidos que me aprecien porque he de trabajarme día a día el “comerles la oreja con halagos”. Las personas que se comportan así, considero que al final son ellas mismas las que se engañan, dado que creo que son relaciones basadas en intereses, y los intereses en las relaciones personales, hacen que estas no lo sean, dado que no te llenan ni te hacen ser libre o sentir libre, y la libertad para mi es un valor “indispensable para mi”.

Hoy porque ya era hora, quiero felicitar a mi coordinadora. No me preguntéis que por qué hoy, aunque tengo un motivo a quien nadie contaré, pero he de hacerlo. La felicito, porque todo lo que hoy es en su trabajo, es porque se lo ha ganado y bien ganado, pero sobre todo la felicito, porque al menos, en lo que a mi caso personal se refiere, aunque creo que se comporta así con todo el departamento, tiene tacto, es cercana a su equipo, empatiza y sabe cuándo ha de decir las cosas: y lo más importante “cómo” ha de decirlas. ¿La defino? ¿Qué no hay cojones (y disculpad la expresión) porque sé que va a recibir este post y lo va a leer? Pues sí, lo voy a hacer (María: sabes está el recuadro de abajo en el que puedes hacer cualquier puntualización antes de pegarme tres gritos tras leer este post).

Ella tiene carácter, lo reconoce, y lo sabemos "todos", yo al menos. Pero lo saca cuando lo ha de sacar. Es seria con el trabajo, se implica en la empresa, lo hizo desde que comenzó en ella y lo sigue haciendo. Siempre ha actuado desde que entró como si de su empresa se tratase pero porque siempre se ha movido por retos personales. Siempre se ha preocupado por reciclarse en todos los sentidos como profesional y no solo lo ha hecho, sino que lo pone en práctica. Siempre, y ahora hablo desde mi experiencia personal, cuando hemos tenido algún problema o malentendido por temas laborales, como sucede en todas las empresas, es todo oídos, no se cierra en banda, te escucha y luego ella te da su visión sobre el tema.

Realmente estoy escribiendo esto porque como siempre he dicho: "al igual que a mi me gusta que me valoren, a mi también me gusta valorar a los que me rodean cuando lo merecen", y creo que era el momento. También pensándolo en profundidad, creo que escribo este post porque es lo menos que se merece. Y también porque aborrezco, a esas personas que “sin mérito alguno suben peldaños a nivel profesional” y encima “se lo creen”, también a “aquellos que se quejan de no estar donde quieren estar a nivel profesional cuando no mueven un dedo”.

Como no, un post más de “valor añadido” en las empresas, y de “denuncia de lo que no me gusta y sí”.

2 comentarios:

  1. Muchas gracias martita, de corazón (Todo lo demás, ya te lo digo en persona :-)
    Un beso!

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  2. Sin comentarios, sabes que si lo escribo es porque lo pienso. Y el resto no hace falta que me lo digas en persona porque ya demuestras todos los días como eres y con eso lo dices todo.

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