lunes, 22 de febrero de 2010

El valor añadido de la proactividad

Siempre he creído en la proactividad. Creo que anticiparse a las cosas es positivo, tanto en el campo profesional hasta el personal. En ambos campos, a la proactividad la considero un valor añadido a tener en cuenta por las empresas a la hora de elegir a sus empleados, entre muchas otras aptitudes más.

Ser proactivo, ahora quizás esté de moda, y más cuando he visto una percha informativa titulada de la siguiente manera "Lo proactivo, lo más popular en comunicación empresarial en 2010" .

Según esta noticia, las empresas van a volver a llamar a sus clientes, a enviarles sms; a ser proactivos en sus comunicaciones con los consumidores. "Ésta es la tendencia número uno en la lista de predicciones de Avaya en comunicación B2C para 2010".

Si hablamos de la proactividad personal, me quedo con la siguiente frase de Victor Frankl, el psiquiatra judío a quien los nazis mataron a casi toda su familia en los campos de concentración. Éste definía proactividad como "la libertad para elegir nuestra actitud frente a las circunstancias que nos ofrece nuestra propia vida". Su frase, la siguiente: "Los que estuvimos en campos de concentración recordamos a los hombres que iban de barracón en barracón consolando a los demás, dándoles el último trozo de pan que les quedaba. Puede que fueran pocos en número, pero ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas —la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias— para decidir su propio camino."

Creo que con esta gran frase que se lee en pocos segundos, se dice no mucho sobre la proactividad aplicada a nivel personal, sino desde mi punto de vista, TODO.

¿Y la proactividad aplicada al ámbito empresarial? ¿Qué importancia tiene? A nivel empresarial tiene mucha importancia, es adelantarse y ofrecer no solo lo que te pide tu cliente, sino ofrecer más, ir más allá utilizando tus recursos, y experiencias profesionales para darles a tus clientes el valor añadido de que no tengan ellos que pensar por ti, sino que tú les des ya lo que buscan o quieren.

Si un cliente tiene una crisis por ejemplo en lo que a ventas se refiere, no has de esperar a que el cliente, por ejemplo, si trabajas en una consultoría de comunicación te diga "necesito que posiciones mis productos en los medios porque las ventas están bajando en picado", sino que has de adelantarte y enviarle un plan de comunicación con distintas proposiciones para que sus ventas aumenten. Esta proactividad se convierte en un valor añadido para el consultor, justo lo que el cliente necesita, reclama en silencio o te reclamará en breve ya se lo das.

Es cierto, que ser proactivos tanto a la hora de aplicar este valor a nivel personal com profesional no es fácil. Es algo que se ha de ir interiorizando, que se ha de ir gestando y que poco a poco la persona que así lo hace, consigue ser proactiva de manera casi automática y sobre todo eficaz.

Desde mi punto de vista, es mucho más fácil ser proactivo con tu propia vida. Es decir, adelantarte a los acontecimientos y pese a las circunstancias poner las soluciones a una posible situación que pueda sucederte. Sé que muchos no estaréis conforme conmigo, pero explico y argumento por qué pienso así. Para que exista la proactividad, se ha de conocer el terreno, es decir, en la proactividad aplicada en la vida de cada uno de nosotros, el terreno lo conocemos, sabemos cómo somos, a dónde queremos llegar, qué queremos solucionar en nuestras vidas y por tanto enfocar o poner en marcha la proactividad de una manera más lineal, fácil y eficaz.

Sin embargo, la proactividad a nivel profesional, considero que es más difícil, dado que aunque se tenga esa aptitud, la de ser proactivo, como no, por mucho que estés sumergido en el día a día de la cuenta de la cual eres responsable desde hace años, nunca llegas a conocer al máximo todo el terreno, siempre estará el cliente, que como no, como experto en la materia, quizás se anticipe antes que tú a buscar soluciones o a detectar un problema y poder ser proactivo.

Pero el secreto de conseguir la proactividad a nivel profesional, está en darle o querer darle siempre lo mejor a tu cliente. Quizás no sepas como en el ejemplo que he puesto antes, que las ventas están cayendo, pero sí que la competencia está sacando productos que ponen en peligro las ventas de tu cliente, pues bien... a poner en marcha un plan de cómo revalorizar o poder dar un valor añadido a los productos que vende tu cliente. En este caso, por el interés y seguimiento que haces del cliente o de su entorno, competencia, al final estás siendo proactivo de igual modo, estás buscando soluciones para que tu cliente se posicione siempre en lo más alto (en este caso a nivel ventas).

Seamos proactivos, al menos intentémoslo. No obstante, si no te importa tu vida, o avanzar en tu vida, y no te implicas por tus clientes, olvídalo, desde mi punto de vista, te aseguro que "jamás serás proactivo".

1 comentario:

  1. La capacidad proactiva implica habilidades como la inactiva y el aprendizaje continuo, combinando eficacia con eficiencia, visualizando las posibles demandas del mercado y proyectando la mejor manera de satisfacerlas.

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