Y os hablo de taxis, porque precisamente la última vez que monté en uno porque se me venía el tiempo encima y quería ganar tiempo llegando a la agencia para adelantar trabajo, mi mente se puso a pensar al ver cómo el taxímetro, en medio de un atasco monumental, iba subiendo y subiendo de manera escalonada… Ahí, aunque siempre he sido consciente de que “el tiempo es oro”, de que el tiempo es “rentabilidad”, vi claramente cómo explicar a través de esta experiencia dos cosas en mi post.
La primera, que ya de por sí, el tiempo que se invierte en algo da ganancias (el taxímetro cada cierto tiempo subía según el tiempo que se invertía en el trayecto) (invertir tu tiempo de manera adecuada en un cliente/en tu empresa: da ganancias).
La segunda, que si inviertes tu tiempo en algo, pero inadecuadamente: -te paras a pensar en otras cosas que no tienen nada que ver con tu cliente "¿qué me pondré esta tarde para la cena? "¿me llamará tal persona?" "hoy juega el Real Madrid..."- es decir, te desconcentras, y por tanto no te implicas, ese tiempo “supuestamente” invertido no se materializa en resultados, es dinero desaprovechado, sin efectividad alguna. (el taxi que cogí con la intencionalidad de aprovechar el tiempo, estaba parado en medio de un atasco, el atasco que suelen tener algunos trabajadores cuando no prestan atención a lo que tienen que estar, no ven o intentan ver prioridades, o simplemente son meros funcionarios).En este caso, el taxímetro subía pese a estar atascado, al pero mi tiempo, el tiempo que yo podía estar empleando para dar rentabilidad a mi empresa y resultados a mis clientes, lo estaba perdiendo.
Entre los secretos, que algunos ya conocéis o las claves, para ser más pragmáticos a la hora de dar resultados al invertir nuestro tiempo en un cliente o empresa, se encuentran pequeños puntos que forman parte de la “Gestión personal del tiempo por parte de la persona”.
Si te has planificado una semana con las prioridades y tiempo que vas a dedicar a ellas. Revísala de vez en cuando, quizás por cualquier contratiempo, o porque otro día ves el mismo timming desde otro punto de vista, te das cuenta de que realmente debes dar prioridad o más tiempo a algún proyecto que considerabas que no lo necesitaba tanto.
Hay que ser previsores. Te llaman para tener en una hora una reunión con un cliente. En tu cabeza, ya no porque te dediques a ese cliente, sino porque ha de ser así, tendrás que tener los puntos fundamentales que incluirás en el orden del día. Es decir, se proactivo, y pese a que durante una semana un cliente no te de mucha carga de trabajo, ten en la cabeza siempre, aunque sea tu obligación, aquellos puntos fundamentales de manera que puedas hacer un orden del día o mantener una reunión con el mismo, de manera que no piense que no estás al tanto de su cuenta.
Seguro que te han dado también algún proyecto a largo plazo… por lo que seguro que lo primero que te viene a la mente es dejarlo en quinto o sexto lugar hasta X fecha. Es normal, pero no olvides que debes asegurar que tus proyectos a largo plazo no sean descuidados.
Por otro lado, de la de proyectos que puedas tener, has de saber delegar. A todo el mundo nos cuesta, más que nada porque piensas que tú estás más metida en la cuenta y que en parte es una pérdida de tiempo dado que tardas más en explicar las cosas que en hacerlas, pero en algunos casos, se ha de “saber delegar”, más que nada, porque no te queda otra y es positivo. No te creas que tu eres el mejor, quizás tardas X en explicar un proyecto, pero a la persona a quien se lo delegas, sin saber las razones tarda menos de lo que esperabas en realizarlo o incluso menos que tú y a la perfección.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada