miércoles, 26 de agosto de 2009

¿Síndrome postvacacional?

Tras unos cuantos días de vacaciones estivales, en las que mi blog y yo hemos querido retirarnos a desconectar de todo lo que durante el año nos encontramos, volvemos al trabajo con las pilas más que cargadas.


Ya los días anteriores al comienzo del día en que entraba a trabajar intentaba prepararme para "saber" y ser consciente de que los desayunos mirando al mar, mis caminatas fotografiando pueblecitos y las sencillas ventanas de las sus casas antigüas que parecían ocultar secretos en su interior, momentos de relax en la orilla del mar sin pensar en nada mirando el oleaje y sintiendo su ruido mientras miraba a algunos aficionados sobrevolando el mar con sus tablas de surf, iban a desaparecer. ¡Pero es ir trabajándolo poco a poco! Y así se hace más fácil la vuelta.



Y es que las vacaciones, más que vacaciones, "el relax", el "desconecte" se saborea intensamente, pero pasa muy pronto, y una vez entras en "acción" a tu rutina laboral, todo ese relax se esfuma, y todos esos maravillosos desayunos frente al mar se han quedado en el olvido.


Pero escribo este post, porque pese a todo, me siento afortunada de poder volver, y volver a mi trabajo, a un trabajo que me encanta y motiva. La vuelta va a ser fuerte, como todos los septiembres he de preparar y convocar a los medios para la rueda de prensa del COITT en la Semana de las Telecomunicaciones de Santander de manera inminente y de muchas otras cuentas a las que les llevo la comunicación, pero me gusta este frenetismo. ¡Más ahora que vuelvo renovada!.

Podré echar de menos, como no, todo lo que ya queda atrás de mi verano, ese relax, pero dado que se ha de empezar, se ha de empezar en positivo, y vuelvo con nuevos y más retos de superación personal y de resultados para mis clientes. Un buen resultado para un cliente es como si fuese mío, y con los clientes que llevo, creo que merecen los mejores resultados y así será. Mi única motivación para la vuelta al trabajo es seguir consiguiendo los mejores resultados para ellos, el mayor número de apariciones en prensa y poder corresponderles de manera que vean incrementados sus resultados y márgenes gracias a mi trabajo diario.


¿Síndrome postvacacional? Pues... no lo llamaría así en mi caso, en tal caso lo llamaría "síndrome postrelax", porque ahora comienza la implicación personal nuevamente por conseguir lo mejor para mis clientes, comienzan los retos diarios de conseguir las mejores apariciones, organizar ruedas de prensa, llamadas con eco a stress, y todo esto acompañado de un ritmo frenético...


Es decir, que... ni el murmullo de las olas del mar, ni el tocar la arena con las manos y sentir que fluye entre tus dedos, ni los masajes relajantes que me he dado, porque los necesitaba... servirán de mucho a mi vuelta al trabajo. Sí sirvieron al comienzo, pero a la vuelta, vuelven nuevamente el stress, el ritmo frenético y como siempre, al menos en mi caso, la "implicación por las cuentas que llevo", que al ser como hijos míos, es decir, quiero para ellas lo mejor, lo doy todo y no mido hasta qué punto me puede afectar todo ese ritmo frenético o estrés.



Pero eso sí, intentaré que todo el estrés y la "vuelta al cole", me afecte lo más mínimo físicamente, me refiero a esos nervios que se agarran al estómago y parece que te va a explotar, he de cuidar a mis clientes, pero también a mi misma... (luego se me olvida... y solo me preocupo de mis clientes, que es a quien me debo). Lo llevo en la sangre, aunque intente durante el trabajo tener un "espíritu zen", me cuesta, pero septiembre comienza siempre con buenos propósitos, y este entre otros es deberme a mis clientes sin perder resultados, pero controlando ese ritmo tan frenético o los nervios que hacen que tu estómago explote.

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